lunes, 18 de abril de 2016

Encalando paredes


Estaba harto desde hace tantos años ver estropearse la primera visión del antiguo monasterio con el paredón de bloques de cemento sin enfoscar ni pintar, destruyendo el paisaje. Lo he pintado yo. No es mío, pero lo he pintado yo. Me encontré el pasado fin de semana al dueño de casualidad y le dije: ¿Te importa que te pinte la paredes exteriores de tu casa abandonada?. Él contestó: No importa, pinta lo que quieras.
Me siento muy orgulloso de haberlo hecho, con la incomprensión de todos. Pero no sé cómo van a entender que el paisaje y el patrimonio es de todos al margen del Registro de la Propiedad.

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