lunes, 25 de abril de 2016
Casetas únicas para evitar la contaminación lumínica
El cielo estrellado nocturno de la Huerta de los Frailes es esplendoroso. Y tenemos que dejar que sólo las estrellas iluminen nuestra noche. Por eso tratamos de conservarlo evitando la contaminación lumínica. A las luces exteriores les construimos unas casetas artesanales que se integran con las piedras y el paisaje y, lo más importante, les hacemos un tejadillo que impide que la luz contamine nuestro cielo, porque es contaminación lumínica toda luz que se alza por encima del nivel de las luminarias, porque, además, no sirve para nada. La luz que contamina produce un resplandor ya que ilumina las partículas de polvo o agua en el aire suspendido. La contaminación, aparte de la imposibilidad de ver las estrellas, es que las nubes se ven iluminadas, y afecta a la vida nocturna de la fauna, alterando el equilibrio de los ecosistemas.
Las piedras las recogemos del entorno y las tejas son viejas que reutilizamos. No nos importa que cada caseta sea diferente, no tenga líneas rectas e incluso lo que predomine sea la irregularidad. Lo determina las piedras que en ese momento tenemos a mano. Creemos que así, además de evitar la contaminación lumínica, aportamos un elemento artístico en la huerta. Son ya siete casetas las instaladas. Y cada una tiene su identidad.
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