lunes, 5 de octubre de 2015

Escaleras para no romperse la cabeza trepando muros


Terminé la construcción de estas pequeñas escaleras que de manera artesanal llevo haciendo con mis manos en el último mes. Era una prioridad absoluta para evitar los peligros de accidente cada vez que he de trepar o bajar de unas terrazas a otras con las gomas de riego arrastrando. Están hechas con bloques de cemento, para definir los perfiles de los escalones -bloques muy baratos, 50ctmos en el mercado-,  piedra y hormigón. Me ha sido tan fácil hacerlas y divertido, por la creatividad de ir adaptándome al espacio y orografía, que he pensado continuar con otras nuevas en otras terrazas donde tengo problemas parecidos. Es utilizar en cada sesión unos cinco bloques, que son 2,5 euros, y en dos sesiones tengo resueltas una escalera, a fuer de los remates con las piedras. Es parte del arte en la naturaleza, con sus irregularidades, imperfecciones, asimetrías, curvas, salientes... Ahí reside su belleza. 

martes, 22 de abril de 2014

Claudia recogiendo hierba


lunes, 7 de abril de 2014

Rematando tareas del invierno






Este fin de semana, con el sol luciendo y los cuerpos templados, hemos rematado el estanque de la fauna acuática que perdía agua y picado ramas de olivo procedentes de la poda. No quemamos el ramón. Nos parece un desperdicio y pérdida de materia orgánica que debemos devolvérsela a la tierra.

domingo, 15 de septiembre de 2013

domingo, 8 de septiembre de 2013

Puerta en la Huerta

Desde hace doce años la puerta ha sido una empalizada de vigas de madera hecha por nosotros que siempre andaba desmoronándose. El fin de la misma no era impedir la entrada a nadie sino impedir que las yeguas se saliesen. Un día nos hicimos unos pequeños muros de piedra que terminaron configurando en la entrada este portalón de aire viejo y donde continuó la empalizada de madera. Pero mi padre, el dueño legal de la Huerta desde que la heredó de sus padres hacia 1950, hoy con noventa y dos años, estaba empeñado en regalarnos una puerta, me imagino que harto de ver siempre la puerta de madera desvencijada. Y un día me dijo: "Sebastián, quiero que tengas un recuerdo mío, deseo pagaros la puerta a la Huerta". Los herreros fueron a medir el espacio y cuando vieron los pilares tan irregulares y toscos pensaron que ahí no era posible engarzar las banderas metálicas de la puerta. Por lo que diseñaron unos soportes metálicos separados y aislados de los pilares. Puestos éstos y las banderas, quedó un espacio enorme entre éstas y el muro, por lo que ha sido necesario que nos pongamos manos a la obra para integrar la puerta en el muro. Para ello se han recogido piedras de la zona y lo que se ve en la foto es el resultado.

viernes, 16 de agosto de 2013

viernes, 4 de enero de 2013

Trabajos navideños



Piedras de muros para que crezcan mejor los árboles plantados, haciendo leña de las ramas de las podas, son algunas de las tareas de estos días de Navidad.