Terminé la construcción de estas pequeñas escaleras que de manera artesanal llevo haciendo con mis manos en el último mes. Era una prioridad absoluta para evitar los peligros de accidente cada vez que he de trepar o bajar de unas terrazas a otras con las gomas de riego arrastrando. Están hechas con bloques de cemento, para definir los perfiles de los escalones -bloques muy baratos, 50ctmos en el mercado-, piedra y hormigón. Me ha sido tan fácil hacerlas y divertido, por la creatividad de ir adaptándome al espacio y orografía, que he pensado continuar con otras nuevas en otras terrazas donde tengo problemas parecidos. Es utilizar en cada sesión unos cinco bloques, que son 2,5 euros, y en dos sesiones tengo resueltas una escalera, a fuer de los remates con las piedras. Es parte del arte en la naturaleza, con sus irregularidades, imperfecciones, asimetrías, curvas, salientes... Ahí reside su belleza.


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